En esta conversación, Martina habla de la maternidad con la misma sensibilidad que define su trabajo detrás de la cámara: como una experiencia inmensa, transformadora y llena de belleza, pero también como un aprendizaje de paciencia, amor propio y confianza. Su forma de mirar el mundo nos recuerda que la creatividad muchas veces nace de bajar el ritmo: de detenerse, observar y prestar atención a esos pequeños detalles que otros podrían pasar por alto.
Para Martina, crear la habitación de Macarena significaba imaginar un espacio capaz de transmitir calma y belleza, pero también con un toque de chispa y personalidad. Una habitación armoniosa, llena de suavidad y de piezas que cuentan historias. Por eso eligió piezas de Nobodinoz que combinan diseño y carácter, como la lámpara y el puf, que aportan ese aire lúdico y nostálgico tan cercano a su universo personal.
En un mundo en el que todo sucede cada vez más rápido, Martina también reflexiona sobre la importancia de elegir piezas duraderas y conscientes: objetos que perduran en el tiempo, que se cuidan, que pueden pasar de una generación a otra y que acaban formando parte de la historia de una familia.
Una conversación entrañable sobre maternidad, creatividad, sostenibilidad y la magia silenciosa de crear un espacio para una nueva vida.