En esta conversación, nos habla de ese delicado equilibrio entre la maternidad y el emprendimiento, de la inesperada llegada de su segundo bebé y de la importancia de construir un negocio «inteligente», capaz de dejar espacio para la vida familiar.
Su forma de entender los interiores es igual de reflexiva: depurada, ordenada e intencionada, con menos objetos, escogidos por su belleza, por el lugar que ocupan dentro del espacio y, sobre todo, por su función. Desde la calidez de la madera hasta el carácter de las piezas de exterior a rayas, Nobodinoz encuentra de manera natural su lugar dentro de esta visión del hogar: un espacio con estilo, funcional y pensado para ser vivido.
Para Marine, la hospitalidad está en los pequeños detalles: dedicar tiempo a cocinar, preparar una mesa bonita, dejar una nota escrita a mano o colocar una flor fresca junto a la cama. También consiste en crear espacios lo bastante bonitos como para inspirar, pero nunca tan delicados o preciosistas como para no poder disfrutarlos de verdad.
Hemos hablado de maternidad, hospitalidad, rituales cotidianos, interiores pensados con intención y de ese instante sencillo y absolutamente real que ella congelaría en el tiempo: sentarse en un sillón cómodo con Liv en brazos y compartir un abrazo largo.