Interview with Fanny Morel

Entrevista a Fanny Morel

News

Directora de Comunicación en Oh My Cream, creadora de una guía de bienestar y madre de Andrea, Fanny Morel combina su pasión por el "self-care", su amor por el diseño vintage y una visión consciente de la vida familiar.

En esta conversación, Fanny reflexiona sobre cómo abrazar la maternidad, encontrar el equilibrio y aprender a dejarse llevar, mientras descubre un nuevo ritmo entre sus ambiciones profesionales y la vida familiar.

Para Fanny, el hogar es un espacio que evoluciona junto a quienes lo habitan, dando lugar a nuevas rutinas, objetos llenos de significado y momentos compartidos. Con la llegada de Andrea, las piezas de Nobodinoz encuentran su lugar de forma natural en este universo tan personal, combinando funcionalidad, diseño atemporal y un espíritu lúdico.

Hemos hablado sobre maternidad, bienestar, tesoros vintage y esos pequeños rituales cotidianos que convierten una casa en un verdadero hogar.

Cuna evolutiva de roble macizo Pure

Tienes una trayectoria profesional muy polifacética como directora de comunicación y creadora de guías de bienestar. ¿Cómo encuentras el equilibrio entre tus ambiciones profesionales y esta nueva etapa como madre?

Siempre me ha apasionado mi trabajo y me encanta tener varios proyectos en marcha al mismo tiempo. Convertirme en madre no ha cambiado esa ambición, pero sí ha transformado mi relación con el tiempo y mis prioridades. Estoy aprendiendo que encontrar el equilibrio no significa necesariamente dedicar el mismo espacio a todo cada día. A veces el trabajo tiene más protagonismo, otras veces lo tiene la familia, y estoy intentando sentirme cómoda con ello. La maternidad también me ha llevado a querer ser aún más consciente de los proyectos que elijo y de la energía que les dedico.

Has comentado en redes sociales que el embarazo te ha enseñado a tener paciencia, a soltar el control y a ser más amable contigo misma. ¿Cómo estás incorporando este bonito aprendizaje a tu nueva etapa como madre?

El embarazo ha sido probablemente una de las mayores lecciones sobre aprender a soltar el control que he vivido. Soy una persona a la que, por naturaleza, le gusta anticiparse, organizar y controlar las cosas, y de repente tuve que aceptar que mi cuerpo, y mi bebé, tenían su propio ritmo. Ahora que Andrea ya está aquí, me doy cuenta de que esta lección fue, en realidad, la preparación perfecta para la maternidad. Estoy intentando escuchar más, confiar en mi instinto, aceptar que no todo tiene que ser perfecto y tratarme con un poco más de cariño.

Como directora de comunicación de Oh My Cream, eres una gran defensora de la belleza natural y el self-care. ¿Cómo ha influido esta filosofía holística en la manera en que te cuidaste durante el embarazo?

Trabajar en Oh My Cream ha moldeado profundamente mi visión de la belleza a lo largo de los años. Para mí, la belleza y el bienestar están íntimamente relacionados: el sueño, el movimiento, la alimentación, el estrés, el cuidado de la piel… todo está conectado. Durante el embarazo, empecé a prestar todavía más atención a lo que necesitaba mi cuerpo, en lugar de seguir una rutina estricta. El yoga prenatal, el pilates, el drenaje linfático, los masajes, una rutina de cuidado facial suave y, simplemente, bajar el ritmo se convirtieron en parte de mi autocuidado. No se trataba tanto de hacer más, sino de sentirme bien y mantenerme conectada con mi cuerpo.

¿Cómo describirías tu gusto personal en cuanto a decoración e interiorismo? ¿Qué elementos consideras imprescindibles para que un espacio refleje tu personalidad?

Nuestra casa es realmente un reflejo de Gianni y de mí. Compartimos una gran pasión por el diseño y hemos ido construyendo nuestro hogar juntos con el paso del tiempo, aportando cada uno sus propios gustos, muebles y objetos, así como las historias que los acompañan. De alguna manera, todas esas influencias diferentes conviven ahora en armonía y hacen que nuestra casa nos represente por completo. Nos encanta mezclar el estilo Art Déco con influencias Space Age y diseño italiano de los años 70, especialmente en la iluminación. También sentimos una auténtica pasión por los muebles vintage, en particular por las piezas de Michel Ducaroy, y por los objetos bonitos que encontramos en mercadillos o que hemos ido coleccionando a lo largo de los años, porque aportan alma e historia a los espacios. Los textiles también son esenciales para nosotros: las alfombras, las cortinas y los tejidos son nuestra manera de aportar calidez, textura y color al apartamento.

Preparar los primeros espacios para un bebé consiste en combinar comodidad y belleza. ¿Cómo te están ayudando las piezas de Nobodinoz a integrar funcionalidad y estética para crear un entorno acogedor y especial?

La cuna evolutiva de Nobodinoz es, sin duda, la pieza central de la habitación de Andrea. Me encanta la idea de que pueda crecer y evolucionar con él y que, al mismo tiempo, sea un mueble precioso por sí mismo. La hemos combinado con otros accesorios de Nobodinoz que hacen que la habitación resulte todavía más cálida y alegre, como una cesta de tela de cuadros y un saco de dormir. Me gusta mucho que el universo de la marca esté pensado para los niños sin renunciar a la estética: todo es práctico, pero también lo suficientemente bonito como para integrarse de forma natural en nuestro hogar.

Cuando tu hijo crezca y recuerde sus primeros años en vuestro apartamento parisino, ¿qué sensación, ambiente o recuerdo te gustaría que asociara inmediatamente con el hogar de su infancia?

Calidez, por encima de todo. Espero que recuerde nuestra casa como un lugar muy feliz y acogedor, lleno de amor, de gente entrando y saliendo, de largas comidas, música, risas y pequeños rituales cotidianos. No quiero necesariamente que recuerde una casa perfectamente decorada, sino cómo se sentía en ella. Seguro, rodeado de cariño y libre de ser él mismo.

Saco de dormir de entretiempo de doble gasa Fluffy en Brown hoshi birds

A través de tus guías de bienestar visitas hoteles y spas increíbles. Cuando necesitas desconectar y relajarte después de una semana intensa, ¿cuál es tu rincón favorito de casa?

Sin duda, mi dormitorio. Da a un patio interior, así que probablemente sea la habitación más tranquila del apartamento y se siente como un pequeño refugio. Para mí, no hay nada mejor que una cama muy cómoda, un edredón mullido y esa sensación y ese olor de las sábanas recién lavadas. Por las noches, también es donde me encanta hacer mi sesión con la máscara LED sobre la piel limpia, sin ningún producto, y después meterme en la cama con una infusión para ver una serie o leer un libro. Es un ritual muy sencillo, pero probablemente mi manera favorita de desconectar.

¿Cuáles son tus lugares favoritos de París en este momento para disfrutar de un paseo tranquilo e inspirador durante el fin de semana, ahora que estás viviendo esta nueva etapa?

Me encanta mi barrio, el distrito 9 de París, y ahora tengo la oportunidad de redescubrirlo desde una nueva perspectiva, paseando con Andrea en su cochecito. Mi paseo ideal de fin de semana es, en realidad, una sucesión de pequeños rituales: comprar un dulce franco-japonés en Rayonnance, en la rue de Maubeuge; comprar verduras y productos de despensa procedentes de pequeños productores en Berrie, en la rue des Martyrs; y curiosear en Chœur Cœur, en la rue de Navarin, una preciosa librería infantil y escuela de música. También me gusta parar a tomar un latte en 48 Collagen Café, en la rue La Fayette, y, si es la hora de comer, sentarme en Yori, en la rue de Maubeuge, mi restaurante de barrio franco-coreano favorito. Me encanta que todo esté a poca distancia a pie: hace que el 9o se sienta como un pequeño pueblo.