¿Cómo definirías tu estilo en cuanto a moda y diseño de interiores? ¿Cuáles son tus referencias?
Me encantan los espacios con buena energía, que parten de una base de elementos esenciales, aunque tengo debilidad por el color y los objetos con carácter.
Me gustan mucho los materiales nobles y sencillos, pero también los ambientes que transmiten personalidad y te cuentan algo de la persona que los habita.
Las lámparas de diseño clásicas, como las de Miquel Milà, pero también las contemporáneas, como las de Jordi Canudas. También me gusta tener alguna pieza vintage que transmita historia y convierta un espacio en algo único e irrepetible, así como objetos exóticos de viajes transoceánicos.
Mis referencias vienen tanto del mundo del diseño como de los viajes, la música (en vinilo siempre que sea posible) y el arte (a menudo de artistas emergentes), todo con un toque editorial.
También me gusta el valor de lo cotidiano, de los pequeños detalles bien pensados.
Creo que Nobodinoz es un poco de todo esto que he dicho: sus materiales son nobles, pero no olvidan el color, y su espíritu lúdico me encanta.
¿Qué significa la creatividad para ti? Y, al dirigir una agencia de comunicación, ¿cómo te mantienes al día de las tendencias?
Para mí, la creatividad es más una forma de mirar e interpretar lo que te rodea que de hacer.
Tiene que ver con conectar ideas, observar y aplicar tu intuición y sensibilidad a aquello que te rodea. El resultado tiene que ser una mirada muy propia y personal.
Intento estar muy atenta a lo que pasa, no solo en comunicación, sino también en cultura, moda, arte o gastronomía.
También es importante rodearte de gente que te inspire y mantener una curiosidad constante.