En esta conversación nos habla de la llegada de la maternidad en un momento en el que tanto su identidad como su carrera ya estaban muy construidas, del reto de reorganizar el día a día y de aprender a vivir cada etapa como algo único e irrepetible. Desde su ritual matutino de cantar What a Wonderful World hasta esa nueva confianza en la intuición, Alicia reflexiona sobre cómo ser madre ha transformado su relación con el tiempo, las prioridades y la creatividad.
Su forma de entender los interiores es igual de personal: espacios sencillos, cálidos y en constante evolución, donde la madera, el arte, los libros y los recuerdos van dando forma poco a poco a un hogar que se siente más como un refugio que como una composición terminada. Nobodinoz encuentra su lugar de manera natural en esta visión, con piezas que combinan materiales duraderos, tejidos gráficos y ese punto de curiosidad capaz de crecer junto a un niño.
Como estilista, traslada esa misma sensibilidad a la moda infantil. Hallazgos vintage, pequeñas marcas independientes y prendas especiales sustituyen la idea de vestir a los bebés siguiendo una estética demasiado definida. En su lugar, hay espacio para la imaginación, la personalidad y la libertad propia de la infancia.
Hablamos de maternidad, creatividad, interiores vividos, moda infantil, de redescubrir Madrid con otros ojos y también de esos momentos que le gustaría poder congelar para siempre: las noches tranquilas, su bebé dormido sobre su pecho y esa sensación tan instintiva de convertirse en refugio para otra persona.